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Assassin's Creed Origins: bienvenidos al Antiguo Egipto

11/06/2017 03:30

Ambientada entre pirámides, oasis y una revuelta cultural en el Antiguo Egipto, Assassin's Creed Origins es la primera entrega de la franquicia que tiene lugar en un momento anterior a sus predecesoras, en una época en la que la hermandad de los Assassins que conocemos ahora empezaba a dar sus primeros pasos.

Ashraf Ismail, director de juego de Assassin's Creed Origins, sabe un par de cosas acerca de cómo crear mundos descomunales, pues ya se encargó en el pasado de dirigir el desarrollo de Assassin's Creed IV: Black Flag y de su vasto paisaje marítimo caribeño. Su equipo y él han aprovechado sus conocimientos para diseñar una enorme recreación del Antiguo Egipto que está llena de diferentes paisajes y de un montón de actividades que realizar.

"Desde un punto de vista técnico, tenemos la capacidad de crear un paisaje monumental", declara Ismail. "No es una ciudad, es un país entero con muchas ciudades, muchas aldeas y muchos paisajes exóticos".

"Sabemos que cuando la gente piensa en Egipto lo que les viene a la mente es el desierto", explica Jean Guesdon, director creativo del juego. "Pero Egipto es mucho más que eso. Está el Delta del Nilo, el propio río Nilo y un montón de oasis. Así pues, si lo mezclas todo, desde la vegetación y la variada fauna del Delta del Nilo hasta el oasis de Fayún, consigues el terreno de juego perfecto".

"La región de Fayún no es más que una pequeña parte del mundo del juego, y la demo del E3 está ambientada en una parte aún más pequeña de Fayún, pero hasta esa pequeña muestra a la que tuvimos acceso era vasta y diversa, un lugar en el que los riscos del desierto dan lugar a vibrantes ciudades y extensiones de tierra cultivada con sumo esmero. Acoge templos opulentos y misteriosas ruinas egipcias, todo ello concentrado alrededor del enorme lago Moeris, infestado de cocodrilos. Es un lugar en el que puedes perderte durante horas descubriendo secretos, luchando contra mercenarios con tu espada y enfrentándote a una gran variedad de fauna mortífera.

En nuestro primer vistazo a Fayún, conocimos a Bayek de Siwa, el último superviviente de una orden militar egipcia. Empezamos la demo del E3 (que se abre más o menos hacia la mitad del juego) con Bayek a caballo, recorriendo el desierto por un camino rodeado por riscos y colinas cubiertas por dunas a las que podemos subir para obtener una mejor vista del entorno. Siguiendo por el camino, obtenemos una vista general del lago Moeris y de las ciudades que lo rodean. Dos estatuas faraónicas guardan cuales centinelas la entrada del valle; como no tardaremos en descubrir, son ya las reliquias de una cultura ancestral que está empezando a desaparecer bajo la influencia de los ptolomeos, una dinastía griega que ha visto siglos de ocupación y mandato.

"La historia de Egipto se extiende durante miles de años", declara Maxime Duran, la historiadora en plantilla del equipo de desarrollo. "La civilización egipcia empezó unos 3000 años antes de la era del juego, y el Egipto ptolemaico es un periodo de unos 300 años más o menos".

El paisaje de Fayún deja claro que en la zona hay actividad. Al sur de Moeris encontramos Euhemeria, donde hay una majestuosa mansión rodeada de viviendas en mal estado que se van deteriorando conforme nos vamos acercando al muelle. Si seguimos los caminos que salen del centro de la ciudad, pasaremos por puestos del mercado y llegaremos a las tierras de cultivo de Dionisias, donde acres de granjas y cabañas de paja (muy inflamables) marcan un fuerte contraste contra los pabellones griegos cubiertos de tela y un enorme templo de piedra dedicado al dios cocodrilo Sobek (en el exterior del cual vimos una procesión religiosa que incluía un barco ceremonial transportado por sus participantes).

"Los PNJ del mundo tienen horarios completos, diurnos y nocturnos", declara Ismail. "Los PNJ tienen vida en este mundo: trabajan, duermen, se relacionan, comen, hacen sus necesidades, etc. Los granjeros se ocupan de la granja, los sacerdotes realizan rituales y rezan, los bandidos emboscan y roban, y los guardias ptolemaicos patrullan, defienden, transportan, etc. Todo esto se basa en un ciclo de día/noche, y conforme vas aprendiendo más sobre el mundo y cada uno de los personajes que conoces, puedes jugar con el lugar en el que vas a encontrarte con ellos, asesinarlos, atacarlos, robarles, infiltrarte en su entorno, etc.".

Deja atrás Dionisias y llegarás al desierto, donde las cabras vagan entre hienas, cobras y bandidos a lomos de camellos. Entre las dunas hay recodos de civilización, así como puntos de interés más difíciles de encontrar que tienen un atractivo especial para Bayek.

Las atalayas siguen marcadas en el mapa, esperando a que te subas y te sincronices con ellas, aunque su funcionamiento ha variado un poco con respecto a los juegos anteriores. En la demo, no son necesarias para mostrar el mapa, pero si te sincronizas con ellas, se desbloquearán como puntos de desplazamiento rápido, y también se marcarán las posibles misiones y demás puntos de interés en el mapa con un símbolo de interrogación.

Si crees que el desplazamiento rápido es demasiado rápido para ti, Bayek puede desplazarse a gran velocidad a lomos de caballos, camellos e incluso en carruajes, que puedes adquirir en los establos y que aparecerán cada vez que silbes. Y aún mejor, estos no requieren que estés atento en todo momento durante el desplazamiento; si quieres que tu montura se mueva automáticamente, puedes ordenarle que siga la carretera y darle un toque cuando llegues a un desvío. Los establos son solo uno de los cuatro tipos de tiendas del juego; también podrás hacerles una visita a los herreros para disfrutar de una selección de armas y escudos en continuo cambio, a los sastres para conseguir nuevas prendas y a los bazares, donde encontrarás botines extraños y cajas misteriosas (que puedes ganar con las misiones diarias).

La auténtica joya de Fayún es el propio lago Moeris. Sus orillas están repletas de falúas (también llamadas falucas o faluchos), unos pequeños barcos pesqueros que pueden surcar el lago a gran velocidad, haga el viento que haga. En ocasiones, los pescadores se acercarán a ti con sus embarcaciones si te quedas atrapado nadando en medio del largo y luego se sentarán al timón sin mediar palabra mientras tú les ordenas hacia dónde ir. Los barcos más grandes que patrullan el lago suelen ser mucho menos amistosos: van repletos de mercenarios que no dudarán en cargar contra tu barco y hacerlo pedazos incluso antes de detectar tu presencia y abrir fuego. Así pues, siempre está bien poder devolverles la jugada colándote a bordo y acabando con ellos con la hoja oculta de Bayek y robándoles todo el botín que no esté clavado al casco.

Aun así, para descubrir qué es lo que de verdad hace que Moeris sea especial, tendrás que sumergirte bajo su superficie aparentemente calma. Por primera vez, Assassin's Creed Origins integra a la perfección la exploración submarina con el resto de su mundo, lo que te permite explorar libremente pecios y ruinas sumergidas en busca de un buen botín. Algunos de los puntos destacados de Moeris incluyen el templo sumergido de Pnepheros, marcado por una estatua de Sobek que sobresale del agua, y un pecio que contiene tesoros dorados claves para una de las misiones de la demo. Ambos puntos presentan una oportunidad fantástica para utilizar el Pulso de Animus de Bayek, una onda que marca los objetos importantes y otros puntos de interés con un pequeño chisporroteo.

Tanto si buceas con el objetivo de buscar un tesoro como si solo lo haces por nadar un poco, la fauna salvaje es algo a tener en cuenta. Moeris es el hogar de muchísimos hipopótamos y cocodrilos, y ambos atacarán con agresividad a los barcos pesqueros, se atacarán entre ellos y te atacarán a ti, si te descubren. Por suerte, Bayek está a su altura, gracias en parte a un sistema de combate que nunca había sido tan flexible.

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